30/11/2017

La investigación se inició al advertir que una mujer había sufrido lesiones en el rostro tras recibir un tratamiento de rejuvenecimiento de la piel en una clínica de estética. Los agentes, tras este hecho, sospecharon que podría tratarse de un aparato falsificado, por lo que realizaron las actuaciones necesarias para averiguar el origen de la máquina empleada durante la sesiones. Pronto confirmaron sus sospechas y vieron que se trataba de la imitación de unidades de alta tecnología -de las cuales únicamente hay 30 piezas en el mercado español- y cuyo precio ronda los 40.000 euros.

28/11/2017. Periódico digital Hora Sur